Otero: El Origen

El secreto de Bodegas Valle Blanco son sus viñedos, cinco hectáreas ubicadas en distintos parajes del pueblo de Otero. El lugar está ubicado a distintas cotas que van desde los 400 a los 700 metros sobre el nivel del mar y está rodeado de una cadena montañosa que configura la frontera del Bierzo confiriéndole su característico microclima.

Las particularidades de cada parcela, debido a su distinta orientación, ventilación, iluminación y de las características del suelo, obligan a un control constante y a un trato esmerado de los viñedos.

Los viñedos producen rendimientos que oscilan entre los 2.000 y los 4.000 kilos de uva por hectárea, si bien sólo se destinan 7.000 kilos a la elaboración de nuestro vino.
Bodegas Valle Blanco ha encontrado un equilibrio entre los métodos más tradicionales de cultivo con una viticultura de precisión para lograr una óptima maduración de la uva y obtener unos vinos con personalidad. Un riguroso seguimiento de la materia prima y un exhaustivo control de calidad está presente en todo el proceso.

El Proceso

  • Esmerado cuidado de los viñedos

    La uva vendimiada es el resultado de un laborioso y constante trabajo a pie de viña que busca autolimitar la producción para favorecer una mayor calidad.El control y cuidado de los viñedos es clave para lograr caldos de primera calidad.

  • Tecnología aplicada al proceso

    Tradición y tecnología se dan la mano durante todo el proceso de producción, desde el cuidado de las cepas hasta el embotellado del vino y su posterior comercialización.

  • La fiesta de la vendimia

    A lo largo del mes de septiembre, y en función de las condiciones meteorológicas y del grado de maduración de la uva, técnicos y operarios seleccionan los racimos de mayor calidad y los depositan cuidadosamente en las cubas de la bodega dando inicio así al proceso de fermentación.

  • Control exhaustivo



    El proceso es controlado en todo momento por el equipo técnico de la bodega y obtiene más tarde el visto bueno del consejo regulador de la Denominación de Origen Bierzo, que aprueba la calidad de la materia prima una vez se ajusta a los estándares que establece el organismo.

  • Elaboración del vino



    Tras la vendimia y la selección de la uva, los racimos son despalillados. Una vez en depósito, se macera durante un período que va de los 10 a los 15 días, controlando minuciosamente la fermentación alcohólica. Transcurrido ese tiempo, se descuba y al cabo de tres días se introduce el vino en barrica de roble francés durante dos meses con el fin de proporcionarle oxigenación y un ligero aporte tánico en el caso del joven. En el caso del crianza, el vino permanece en barrica durante un año.

  • Embotellado y comercialización



    Una vez fermentado, el vino se limpia y se filtra antes de proceder al embotellado, que se realiza en las modernas instalaciones de la bodega. Las botellas se guardan cuidadosamente en las mismas instalaciones a una temperatura controlada hasta su envío al consumidor final.

Mencía: una uva única

Fruto excepcional de una tierra extraordinariamente fértil y de cepas centenarias cuidadas con abnegación, la uva mencía es la clave para la obtención de un vino con unas cualidades distintivas respecto a otras variedades de la vid. Esta variedad está también presente en otras denominaciones de origen del noroeste peninsular, si bien es en el Bierzo donde los viticultores han conseguido sacarle el mayor provecho. Se trata de una uva negra con unas características de acidez únicas que le confieren un sabor muy apreciado.

Bodegas Valle Blanco utiliza tan sólo esta variedad en sus caldos, algo poco habitual en la mayoría de las bodegas bercianas, donde también se han introducido otras clases de uva, como el tempranillo, los cabernets franceses o el godello, empleaos en distintas proporciones para acompañar a la mencía.